Distinguido Can:
Lo que te presento a continuación marca el fin de tu malinterpretada existencia perruna. La pedicura (¿paticura?) trimestral a la que te tienen acostumbrado no le llega ni a la altura de la pezuña. También se queda corta tu colección de collares de swarowski y correas de piel de pitón. Te hablo de verdadero lujo. Vida perra de este calibre querría tener yo...
Tú que puedes aprovecharte de la imbecilidad supina de tu amo, no lo pienses dos veces y déjale bien visible tu deseo para estas vacaciones:
Un resort de lujo para honorables miembros de tu especie. 3 parques para el esparcimiento, un spa para tu fatigado cuerpo y comida orgánica para depurar el exceso de Royal Canin, camas Queen Size y pantallas planas para el disfrute total de tu intimidad.
Para un servicio completo, puedes contratar un chófer de puerta a puerta y un fotógrafo que inmortalizará la deliciosa aventura que luego relatará tu amo a sus semejantes. Henchido de orgullo.
Vamos, vamos. Déjate de remilgos y saca tajada tú que puedes... Hazlo por todos los Mister Bones que tienen a un vagabundo como compañero!

Vacaciones caninas de ensueño







